Diferentes Comportamientos Sexuales
anormal. Su incidencia se ha incrementado en los últimos tiempos.
Muchos exhibicionistas se muestran impotentes frente a otras formas
de actividad heterosexual y parecen estimulados por una conducta que
les impulsa a exhibirse. De hecho de la exhibición pasan a la mastur-
bación, aún cuando ésta no siempre ocurre, para determinados individuos,
el objetivo principal es provocar conmoción o miedo en las víctimas.
La esperanza característica de los exhibicionistas es que su víctima
reaccionará con sorpresa.
Casi nunca se busca un contacto sexual y generalmente la víctima es una
mujer adulta o una niña. Se han comunicado muy pocos casos de exhibicio-
nismo en mujeres (muchas mujeres tienen tendencias exhibicionistas,
generalmente ante extraños y toleradas por la sociedad... como pueden
ser las mujeres que llevan grandes escotes, faldas demasiadas cortas...).
abundan fábulas y cuentos mitológicos sobre relaciones sexuales entre
hombres y animales. El pueblo romano presenciaba espectáculos en que
hombres y mujeres eran capturados y expuestos a animales adiestrados
para la sodomía y la cópula con los humanos. Aún hoy día, suele ocurrir
que utilizan ciertos anumales de temperamento relativamente plácido,
para iniciar a jovenes en la actividad sexual. Los animales preferidos
son los perros por las mujeres y perr@s y ovejas por los hombres, aunque
hay casos con muchos otros animales.
el tercer individuo observa el coito. También puede involucrar a dos
parejas que tienen relaciones sexuales al mismo tiempo.
cia de edad entre el pedofilo y la víctima se establece en unos cinco
años. Los individuos con pedofilias prefieren niños del sexo opuesto que
a niños del mismo sexo. Los abusos sexuales contra niños constituyen una
significativa proporción de los actos sexuales criminales.
muerto, que puede incluir o no mutilación del cadáver, se llama
necrofilia o necrosadismo. El necrofílico no mata a nadie, deriva
su placer sexual con un cuerpo ya muerto. Se tiene noticias de que
la necrofilia existía en el antiguo Egipto. Los guardias cuidaban
durante varios días a mujeres u a niños de corta edad embalsamados
para evitar la violación de estos cadáveres.
excitación sexual, que generalmente se inicia en la adolescencia. El
fetiche puede sustituir la actividad sexual con un compañero o unirse
en la actividad sexual con la pareja. Los fetiches más utilizados son
ropa interior femenina, zapatos y botas y, con mayor frecuencia, parte
del cuerpo humano como pelo o uñas. Cuando el fetiche se convierte en el
único objeto de deseo sexual, las relaciones normales sexuales se evitan.
En la práctica psiquiátrica se tienen en cuenta dos criterios para
calificar a algien de fetichista:
1) Durante un período de al menos seis meses, intensas necesidades
sexuales recurrentes y fantasías sexuales excitantes que implican el
uso de objetos no vivientes.
2) El individuo actúa siempre de acuerdo con las necesidades o se
encuentra marcadamente perturbado por ellas. También algunas partes
del cuerpo, las piernas, los pechos, las nalgas, el ombligo o el pelo,
pueden ser considerados compulsivamente como objetos de erección
inmediata. En la mayoría de los casos, los fetichistas no tienen
costumbres peligrosas para los demás, ya que persiguen el uso del
objeto fetiche en privado.
masturban o tienen relaciones sexuales. Aunque puede darse el caso de
una mujer vayeurista, es ésta una actividad típica del sexo masculino.
Es definido por intensas necesidades sexuales y fantasías sexualmente
excitantes que implican el hecho de observar con el próposito de obtener
una excitación sexual. Por lo general, el orgasmo producido a través de
la masturbación puede tener lugar durante la actividad sexual a más tarde
como respuesta al recuerdo de lo que se ha observado.
El trastorno debe diferenciarse de la simple curiosidad sexual normal que
se producen entre persona conocidas entre sí. En mayor o menor medida todas
las personas son voyeur, ya que la especie humana es la única que tiene este
comportamiento frente a todas las demás especies, y es sin duda una carac-
terística diferenciadora.
de heces y excreción de orina. La forma parafílica más común consiste en
observar a hombres y mujeres que excretan. En su forma externa, incluye
ser objeto de defecación o micción, o ingerir las heces y orina.
de estimular la excitación sexual y el orgasmo. Comúnmente son fantasías
persistentes en las que la excitación sexual se produce como resultado del
sufrimiento provocado sobre la pareja. El extremo del sadismo sexual lo
componen los individuos que torturan o violan brutalmente a sus víctimas
y un caso más extremo es el de los asesinos que en algunos casos se produce
la excitación sexual con la muerte de la víctima.
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